viernes, 27 de julio de 2018

Incontinens! Incredibilis! Infirmus... Etiam, Etiam!!

Las frases al inicio de esta entrada puede que sean desconocidas para algunos lectores, y con razón, estas palabras provienen de una lengua muerta que solo conocen traductores o historiadores: El Latín.
¿por que empiezo este texto diciendo palabras en latín? pues, para introducir a otro campeón del combate, un soldado fácil de identificar por su indumentaria: El centurión Romano.

Audaces, extremadamente disciplinados y con una mentalidad moldeada para el combate, los centuriones eran escogidos de entre la élite de los soldados del imperio, solo aquellos que mostraban su efectividad en el campo de batalla eran recompensados con este valioso rango.
pero ademas del reconocimiento histórico, que hacia tan eficaces a estos soldados? su entrenamiento riguroso: combates cuerpo a cuerpo brutales con solo una espada de madera... si bien sus instrumentos bélicos involucraban un escudo, cuando practicaban demostraban su verdadera forma de combate: peligrosos y agresivos, los centuriones lograban ataques con salto punzante que de ser alcanzado no podría salvarte una armadura común, su inteligente distribución de resistencia los hacían eficientes en el combate individual y su astucia los hacían excelentes lideres para el soldado raso (aunque demasiado hostigadores de los rangos bajos).
El escudo solía ser reglamentario... indispensables para formaciones acorazadas y una formidable protección contra proyectiles, pero cuando un centurion era privado de este o cuando debía peliar cuerpo a cuerpo, las espadas características de los romanos; las Gladius eran sus mejores amigas.

Adoctrinados en el combate cuerpo a cuerpo de contacto muy cercano, los centuriones no se privan de soltar algún puñetazo con su mano libre o alguna patada frontal imponente.
Ademas, es conocido en la historia que a algunos centuriones que se los clasificaba como traidores se los hacia servir al imperio de una manera mas cruel: morir en el coliseo, pero según información recopilada por historiadores a tavez de vasijas y escritos de la antigua roma, estos formidables combatientes eran adictos a la gloria del combate y a los aplausos, y su talento natural para la matanza se vio mejor reflejada (en mi opinión) en la lucha por el honor que en el campo de batalla, por la adicción a escuchar el sonido del aplauso.

El titulo de la entrada se podría considerar como diversos warscreams que se han indentificado SOLO en los coliseos, estos guerreros peleaban al grito de "incontinens" (que se puede interpretar como "soy imparable"), "incredibilis"(seria "soy increible"), "infirmus" ("eres debil") y "etiam"(que seria una insitacion, como "adelante" o "ven, vamos").

jueves, 26 de julio de 2018

Los temibles guerreros Escoceses con mandobles

El exercitus Scoticanus que reino escocia durante la época feudal (S XII) estaba compuesta en mayor medida por nativos escoceses y eran considerados por sus enemigos como "primitivos" y "salvajes" por varias razones que tienden desde el trato que tienen hacia los prisioneros, hasta las formas de esclavitud que adoptaban. Pero sobre todo era por su forma temeraria de peliar, su salvajismo en combate y la brutalidad a la hora de ejecutar a sus adversarios.
Si bien una de las primeras cosas que pensamos al hablar de un escoces es, inevitablemente, la falda roja y verde a cuadros, pero algo que me impresiona mucho y me motiva a investigarlos detalladamente es el uso de un arma en concreto: La temible claymore.

Para los que no este familiarizados con la industria armamentística de la edad media, la claymore es una espada gigante que, para ser empuñada de debe utilizar a dos manos, esta característica resalta la increíble fuerza, destreza y disciplina para blandirla correctamente... pero sobre todas las cosas, ¿como es posible usarla efectivamente en un combate cuerpo a cuerpo donde la espada y el escudo parecen, por uso de sentido común, mejores?.
Si bien el uso de mandobles no era nada nuevo en la época (debido a que su uso en Europa lo implementaron los países nórdicos con la creación de la terrible zweihander) los "Highlanders" como se los denomina hoy en día, perfeccionaron la técnica de combate a rango, la cual consistía en girar y, juntando la fuerza de la sinergia, lanzar un ataque con giro devastador que no solo tenia la capacidad de partir en dos a cualquier escudo, sino que también el torso de una persona.



Pero el uso de un mandoble cumplía solo la función de atravesar formaciones cerradas y acorazadas con escudos (ademas de sus gruesas armaduras) que caracterizaban al ejercito ingles, el bando enemigo. hasta, por supuesto, que los escoceses la utilizaron en una suerte de guerra de guerrilla con los anglo-húngaros les demostró que su peso y durabilidad hacían que sea una buena herramienta para bloquear y contraatacar rápidamente, usando su mismo filo para deslizar la hoja del atacante y privarlos de sus dedos, de su mano e inclusive ¡de su brazo!.
Pero no todo era color de rosas, armas mas rápidas como las dagas y las flechas lo hacian vulnerable a los combates individuales y a su movilidad por el campo de batalla, solo se lo pudo compensar con algunas pienes y prendas de cuero en las zonas del torso.
La rebelión que tuvieron los escoceses hacia sus opresores (el pueblo ingles) les enseño que la claymore no solo serviría como herramienta de combate, sino como un icono de liberación.
Al grito de DUNMAGLASS, la cual era su warscream, los highlanders fueron muy temidos y respetados por sus clanes y hasta por el propio enemigo.